21 octubre 2005

Autobuses, árboles, motos y sobacos

Como algunos de vosotros ya sabéis, vivo en Barcelona, una ciudad que, como tantas, apuesta por el transporte público como la solución para vencer las terribles trabas que resultan de circular en coche por la ciudad.


En el interior del bus, un letrero que reza “Gaudeix del trajecte” (disfruta del trayecto) pretende que no repare en el sobaco del vecino, apostado justamente frente a mi nariz, ni en la mochila del estudiante que se está restregando por mi ya prominente estómago, tampoco debería notar la presión de un pié sobre el mío propio. La verdad, no debería notar todo eso, estamos en la Barcelona cosmopolita del siglo XXI. La del Forum. La de la torre Agbar resplandeciente de leds iluminando el cielo... Pero... a pesar de todo ello, el sobaco sigue en mi nariz, la mochila en mi estomago y el pié en mi pié. Son las siete y veinte de la mañana, el 43, que ha tardado lo suyo en llegar, va abarrotado de personas que se dirigen a su trabajo y de estudiantes de instituto y eso es así cada día.


Por fin, llego a mi parada. El autobús abre sus puertas y una de ellas choca contra un árbol quedando solamente semiabierta. Una moto aparcada justo en frente me obliga a mí, como a los demás usuarios que comparten mi destino, a hacer una complicada maniobra hasta llegar a una zona despejada de la acera.


Ese árbol, lleva ahí un montón de años. La moto casi también. Y un día más llego, agobiado, eso sí, a la conclusión de que “ellos”, los que deberían arreglar todo esto no “disfrutan del trayecto”, puesto que posiblemente desconocen que significa subir a un autobús en horas punta sorteando obstáculos.


Barcelona, 20 de octubre de 2005

20 octubre 2005

Sufrido internauta!

Parece mentira. En mi dilatada carrera como internauta, he cambiado unas cuantas veces de proveedor. Comencé con IBM recién estrenada Infovía, con un módem de 14.400. Después vinoInfovía Plus. En esa época cambié de nuevo y me marché a Telefónica. Luego, la tan anhelada tarifa plana, que de plana no tenia nada. Pasé a Wanadoo. Después llegó el ADSL, volví a Telefónica y hoy 20 de octubre, he conseguido conectarme por fin al ADSL de Jazztel.

Desde que comencé con el ADSL (Wanadoo-Telefónica-Jazztel), no he conseguido un traspaso de ISP en las condiciones ofertadas. NI UNO!. Y como yo un buen número de usuarios. A todo ello, los diferentes gobiernos (que los ha habido de todos los colores), mirando como se desesperaban los usuarios y mostrando su ineptitud o su desgana para resolver un problema que clamaba y sigue clamando al cielo.

El último episodio, hablo de Jazztel, el que se ha cerrado hoy tras 51 días de espera, cuando lo ofertado era conexión en 20 días, gracias a realizar yo mismo unas gestiones para conocer el estado de mi baja con Telefónica. Recuerdo la conversación con los comerciales de Jazztel: “Usted no tiene que preocuparse por nada. Nosotros le tramitamos la baja en Telefónica” y yo, me lo creí.

No obstante seria injusto si no mencionara aquí a Wanadoo, que demostraron ser lo más inútil del mercado. Nunca me dieron el servicio, pero en cambio si me metieron tres recibos por su importe. A veces, cuando oigo hablar de piratería me acuerdo de ellos.

Y ahora que leo que Fernández Pujals piensa reclamar unas indemnizaciones millonarias a Telefónica yo me pregunto: Si el perjudicado es el usuario, quien indemniza a éste?

Y mientras los proveedores de Internet y telefonía hacen lo que les da la real gana con los consumidores, los responsables políticos de rositas!.